GRANO DE ORO
Iniciamos la vida sin ser conscientes de quienes somos y algunos parten del plano terrenal sin saberlo, solo transitamos sobre el tiempo sin hacer conjeturas acerca de nuestra esencia, sin definir nuestro Ser, aquello que nos hace únicos e irrepetibles en un lugar y momento determinado. Conocernos es lo más difícil que existe. Descubrir lo que nos gusta, eso que mueve nuestro espíritu, aquello que es fuente de nuestra felicidad, pareciera ser muy sencillo, pero a diario nos encontramos gastando tiempo en direcciones opuestas a todo aquello que nos hace plenamente felices. Sabemos la receta para la decisiones en la vida del vecino, el compañero de trabajo, los amigos de un familiar, los negocios de un conocido y hasta como deben gobernar en otros países, pero que difícil termina siendo autoevaluarse para saber si lo que pensamos, decimos y hacemos se encuentra en sintonía. Nos convertimos en lo que hacemos, no en lo que decimos y pensamos. El pro...