QUE SIEMPRE LO VEAS, NO IMPLICA QUE SIEMPRE ESTARÁ... Apreciamos lo que ya no tenemos y anhelamos lo que no hemos tenido, olvidando de valorar aquellas personas y cosas que están presentes, acostumbrados a la inercia de su presencia, creyéndoles atemporales. Vivimos recordándo el YO del ayer, las amistades, las fiestas, los atributos personales, las condiciones de salud, las habilidades físicas y las pertenencias que ya no están, aferrandonos a el YO ERA y el YO TENÍA, endeudandonos cada vez mas con el YO Presente, el yo de ahora. El tiempo es el señalizador de la vida, donde toda flor nace y marchita. El sembrador que lanza su semilla sobre la tierra mirando hacia atrás no ve en que tierra está sembrando, tiende a tropezar y caer, tocando su rostro el suelo de la tierra presente que puede no ser la deseada. Del mismo modo se desorienta el sembrador que pensando en los días por venir flota en sus pensamientos y despega los pies de la tierra, olvidando sembrar. ¿Que valor tiene el árb...
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